Decenas
de miles de canciones han sido compuestas a lo largo de la historia cuyo
motivo principal ha sido la relación amorosa. Desde algunas más
freudianas hasta simples rimas de empaques de cajas de bombones del día
de los enamorados.
La extensa gama
de posibilidades que da el lenguaje para graficar sentimientos como el
enamoramiento han sido experimentadas bastamente por diferentes artistas
y hasta publicistas, con diferente suerte o diferente agrado por parte
de los gustos personales de cada uno.
Si hiciéramos un
registro exhaustivo de todo lo compuesto poéticamente, encontraríamos
que la relación amorosa es ampliamente predilecta sobretodo, claro está,
desde los juglares provenzales hasta nuestros días.
Descarto de plano
en este sentido a todo aquel que indique que en realidad todo esta
motivado por el amor. Es decir, olvidemos un extenso debate sobre
eso. Hablo específicamente de canciones o poesías donde es claro
que la temática es una relación de enamoramiento y sus posibilidades a
detallar someramente: amor no correspondido, amor despechado, amor
imposible, agradecido, reciproco, viajes y hasta epopeyas realizadas por
un amor, el amor en sí sin objeto determinado, relaciones amorosas
destinadas al fracaso, a la tragedia, a la traición, etc.
Si a uno le
preguntan sobre alguna canción que hable de un perro, de un artefacto
bélico, de una calle, de una batalla, de un tipo de vestimenta, de un
puerto: seguramente tarde un poco en encontrar en la memoria personal
aquella que coincida con la temática. Sin embargo no habrá
inconvenientes para recordar rápidamente cualquier canción de amor.
Y no digo de amor, refiriéndome a canción de amor como a canción melosa
que conlleve una melodía digna de Rick sentado en la barra de su café en
Casablanca.
Claro que Melodía
Desencadenada es una canción de amor, y habrá quiénes sumen a su lista a
miles de cantantes latinos babosos con sus éxitos de ritmo bailable,
pero también están las cumbias y los tangos, las bachatas y los
merengues, los mambos y las rumbas, los boleros de Los Panchos,
No Puedo Evitar Enamorarme en la voz de Elvis, canciones de amor
de más de un sufrido bluesman, y cuanto ejemplo de autor,
interprete y ritmo quisiéramos citar.
Todo esto no es
más que una introducción a algo que me ocurrió en un cruce auditivo.
Y esto es una canción que me sorprendió en su letra por la admiración
que despertó en mí el autor para plasmar una relación amorosa moderna.
Siempre
encontraremos una canción que identifique nuestras vivencias sean cuales
sean estas en un momento determinado. "La Novia del carioca" de
Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota, "No Duermas Más" de Sumo,
"One Love" de Marley o "Love Removal Machine" de The Cult. Pero
la canción de la que hablo me sedujo con el poder de síntesis para
expresar las sensaciones encontradas que el propio sentimiento amoroso
garantiza a algunas personas. Claro está que no todos pueden
identificarse con dicha poética, pero voy más allá de eso. Hablo
de la capacidad para llevar los miedos, las dudas, las fases,
los extremos sensoriales por los que se podría pasar en una relación
cuyos componentes (al menos uno) tiene ese condimento sicótico moderado
de los tiempos actuales.
Si dijera que
habó de "Volvió una Noche", un tango canción que ojala hubiera nacido en
tiempos de videoclip o de "Doña Soledad" entonada en la profunda voz de
Alfredo Zitarrosa, este escrito sería más respetado. Pero a
decir verdad, la idea no es esa, sino simplemente compartir un parecer.
La canción de la
que hablo es "Un Osito de Peluche de Taiwan" y, como decía, creo
que es una excelente fotografía sentimental de la contradicción con que
se viven los amores en tiempos de inseguridad, frustración y
psicoanálisis, sobre todo para aquellos que gustan de ir al analista
para sentir que comparten algo con algún extravagante yonky adorado por
la cream de la cream.
Sería descortés
de mi parte no transcribir la letra. Y prefiero que me insulten
por haber destinado tiempo a leer esto antes de recibir improperios por
descortés:
* Dentro de
tus ojos veo un lago donde un hada se desnuda
para que la adore el sol
La melancolía de la tarde me ha ganado el corazón y se nubla de dudas
Son esos momentos en que uno se pone a reflexionar y alumbra una
tormenta
todo es tan tranquilo que el silencio anuncia el ruido, de la calma que
antecede al huracán
De repente no
puedo respirar, necesito un poco de libertad que te aleje por un tiempo
de mi lado y que me dejes en paz
siempre fue mi manera de ser no me trates de comprender, no hay nada que
se pueda hacer .
Soy un poco paranoico, lo siento
A ratitos ya
te empiezo a extrañar me preocupa que te pueda perder
necesito que te acerques a mi para sentir el calor de tu cuerpo
Un osito de
peluche de Taiwán, una cáscara de nuez en el mar, suavecito como
alfombra de piel, delicioso como el dulce de leche
Dentro de mi
lecho duerme un ángel que suspira boquiabierto entre nubes de algodón
Junto con la luz de la mañana se despierta la razón y amanece la duda
Son esos momentos en que uno se pone a reflexionar y alumbra una
tormenta Todo es tan tranquilo que el silencio anuncia el ruido de la
calma que antecede al huracán...
* Letra "Un Osito de Peluche de Taiwan" - Los Auténticos
Decadentes - Álbum: Sigue Tu Camino - 2003.
por José M. Pascual
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