qué hacer después de saludar

La comunicación entre humanos del circo terrestre es muy particular.  Los niveles se complejisan acorde al conocimiento previo que uno tiene de su interlocutor y viceversa.  Uno podrá escuchar desde “Hola” hasta “Hola que tal como te va”, y ahí estaremos frente  a la apertura del canal de dialogo.  Esto es muy importante porque verifica la viabilidad comunicativa.

Para ser más claros, el Hola primero solo esta diciendo “Soy yo abriendo el canal de comunicación y estoy dispuesto a entablar dialogo”.  La respuesta a ese mensaje ya se complijisa dependiendo de varios factores.  “Hola” con una súbita dada de espalda o sin fijar la mirada en el interlocutor es “Si, reconozco la apertura del canal de dialogo pero no tengo nada que intercambiar contigo”, un “hola cómo estás” nos convida a una mejor disposición de intercambio.  Sin embargo en estos casos no es bienvenido que uno responda “mal” o cuente realmente como está; un simple “bien”, para continuar con el intercambio, es lo más piadoso, ya habrá tiempo para profundizar el tráfico de datos.

Pero la complejidad de la comunicación no de lo que tratará está breve columna ya que es imposible resumir en tan poco lo que técnicos, estudiosos e intelectuales has desarrollado en miles de volúmenes (quizás en cantidad comparables a los que alberga la biblioteca de Babel imaginada por Borges) después de todo las líneas dedicadas específicamente a esa esfera del conocimiento, y las que no, hablan de alguna u otra manera de comunicación.

Me propuse encontrar la tópica más igualitaria a la hora del intercambio.  “hola que tal, conversemos de matemática aplicada o de física nuclear” puede ser una traba a la hora del intercambio si no estamos frente a un matemático o un físico especializado en el área.  Es más, si nosotros mismos no tenemos competencia en esa área del saber, estaremos frente a un monólogo o bien frente al fracaso del intercambio.

Pero voy en búsqueda del tópico infalible.  Este se pone a prueba con un interlocutor con el cual no tenemos compatibilidad o intereses comunicacionales comunes.

Donde nací y crecí, el fútbol es uno de esos tópicos.  Un jefe adinerado (casa de fin de semana, viajes por el mundo, casa lujosa, yate, desconocimiento del significado de cuestiones como “si pago el alquiler no me alcanza para el viático”) puede mantener una conversación moderada y coherente con un obrero (casa modesta, problemas de remate inminente, viajes en transportes públicos, desconocimiento del significado de cuestiones como Apart Hotel, Handicap, Freeshop, Resort, Spa, etc).

He visto representes de mundos dividido por abismos conversar durante largo tiempo sobre fútbol y solo fútbol.  Saltar a otra tópica sin que está conlleve el fracaso súbito del intercambio es casi un riesgo que pocos se disponen a tomar.

Sin embargo está tópica también fracasa en algunos casos.  Y el ejemplo que me valió experimentalmente es el de mi vecina: una señora mayor, preocupada por las aventuras de su gato mascota y maravillada con los programas de TV de la tarde.  Si yo encontraba un tópico que me sirviera para comunicarme con ella verbalmente por más de un minuto habría encontrado el lugar comunicacional de competencia más igualitario, aquel que no necesita ningún chekeo previo de las competencia entre interlocutores.

Pensaba yo en todo aquello cuando esta misma señora iluminó lo que siempre estuvo ante mis ojos y no había notado.  “Hola”, “Hola que tal”, “Que calor eh”... Eureka.

¡El clima! Claro.  Helo allí, de lo que todos podemos hablar a posteriori de abrir el canal de intercambio comunicativo.

El clima, quizás porque esté relacionado con las sensaciones más básicas y universales, es el tópico mínimo requerido e infalible que sortea todo tipo de diferencias o incompatibilidades entre interlocutores predispuestos al dialogo.

“Que calor hace”, “ahhh ojalá llueva así afloja”, “que frío”, “y yo que salí desabrigado”, “como cambió el clima”, “qué viento hace” etc. son la carta triunfadora que puede colocarse sobre la mesa de fórmica de mi vecina o en el encuentro con un primer ministro traductores de por medio.

Infalible tópica, El Clima, es la mínima expresión.  Sin embargo todo lo bueno tiene también su parte negativa, tarde o temprano habrá que saltar de tópica si uno quiere continuar el intercambio y, lamentablemente, no son muchos los casos donde podemos sostener por más de dos minutos una conversación basada en el clima.  Los esfuerzos por hacer hincapié en el recalentamiento de la esfera terrestre, echar mano de algún documental sobre vientos huracanados o esbozar alguna teoría acerca de cómo el frío se siente más ahora que antes, tarde o temprano nos obliga a cambiar de tópico o aceptar que “hasta aquí llegamos”, pero al menos habremos avanzado unos pasos más allá del “Hola – Hola”.

“Miré ¿ese no es su gato?” “Si es ese”- “¡Se escapó!” “No importa, dejalo, está castrado” “Ahhhh... bueno señora, la dejo.  Que siga bien” “Chau, chau”.

por José M. Pascual

Prohibida la reproducción totalo parcial
de los textos sin el consentimiento del autor

este circo

comunicación
teorías
intercambio
Borges
babel
bibliotecas

 

canal Trans - internet radio online

México

Argentina

España

Brasil

Colombia

Cuba

Perú

USA

+ Países

mapa del sitio

canal de RSS de canaltrans.com

RSS

podcast de ECDQEMSD

Podcast

Buscar en canaltrans o en la web

Buscar

contacto

Contacto

 

canal Trans

Radio Internet

En Caso de que el Mundo Se Desintegre

archivo radios Fiu Tur comic ECDQEMSD

Música

artículos CD nuevos wallpapers

Literatura

cuentos cortos crónicas historias desapercibidas

Cine

films wallpapers encuesta

ESTE CIRCO

Todo incluido con el altísimo precio de la entrada

todos los artículos buscador

Deportes

historias cuentos hinchada canta

Juegos online

tetris simon ping-pong fronton

Más

bar virtual chat amor TRANSportador

Copyright 1998 / 2008 & COPY canaltrans.com Radio ECDQEMSD Todos los derechos reservados
Registro de propiedad intelectual Nº 041498

sitio
desarrollado por

TRANS producciones
TRANS producciones