Botín de Oro, Pies de Barro

( La suciedad detrás del premio )

por Pablo Ivan

"A veces el fútbol se parece a la vida, y para ser exitoso no hace falta ser el mejor, sino estar en el lugar indicado en el momento preciso..."

Es 22 de junio de 1987 faltan solo ocho días para que finalice la temporada´86/87 y para que, como todos los años, la UEFA premie con el "Botín de Oro" al mayor goleador de la temporada europea. Faltan ocho días y el austríaco Anton Polster lidera con holgura la tabla de artilleros, faltan ocho días para su consagración. Eso creen todos...

Gigante con pies de barro

Un día de 1958 nació en Rumania un niño al que bautizaron Rodion Camataru, su nombre pasará inadvertido en cualquier cronología futbolística que se haga, pero no en esta. En él recae el papel principal, él fue quién le robó el Botín a Polster.

Cuando Rodion tenía siete años se instalaba en el poder el dictador Nicolae Ceaucescu, así el pequeño se crió en un país donde el poder diabólico de Ceaucescu estaba en todos lados y en ninguno a la vez. Era invisible, pero cotidiano. El frío estadista manejaba todo, y encontraba en el deporte un espejo en el cuál se reflejaban los beneficios de su régimen.

Rodion llegó a medir 1,90mts y en su adolescencia no pudo escaparle a su destino y fue infante de marina, sus rasgos duros y su cara tallada en piedra iban perfecto con su carrera. Pero su verdadera pasión era el fútbol y en 1974 debutó en el Universitatea Cracovia. Alto, flaco y de gran potencia su puesto era previsible. Delantero, arriba a jugar de "9" y a aguantar todos los pelotazos de sus compañeros. Su gran altura le traía una lógica lentitud en sus movimientos de allí su escaso promedio de diez goles por temporada. Hasta que llegó el gran salto...

Una para vos, otra para mi...

Poco a poco Ceaucescu veía como se cumplía su plan. Su equipo, el del ejercito, el Steaua ya había ganado la Liga local y acababa de convertirse en el único club rumano en ganar la Champions League al derrotar al Barcelona. Cartón lleno.
Ceaucescu se dio el gusto, ahora debía complacer a su esposa. El Dínamo era el equipo del Ministerio del Interior y con el cuál simpatizaba su esposa, había adquirido recientemente al goleador Rodion Camataru pero este no respondió a las expectativas. Ya sin títulos por ganar a nivel de clubes la única esperanza del Dinamo era que Camataru sea el Botín de Oro de esta temporada. Hacía apuntaron los cañones, literalmente...

Integrantes del Ministerio del Interior se "entrevistaron" con los entrenadores de los equipos a los cuales debía enfrentar el Dínamo en sus últimas seis fechas para "convencerlos" de que Camataru debía ser el goleador. Así el camino del gol se le abrió al infante de marina 20 goles en las últimas seis jornadas lo llevaron a sumar 44 goles. Misión cumplida.

Rodion hizo en la temporada ´86/87 la misma cantidad de goles que en sus primeros seis años de profesionalismo.

Tiempo después, en la Gala de la UEFA Rodion Camataru recibió el Botín de Oro. Allí muchos confirmaron que no eran rasgos sino que, efectivamente, su cara era de piedra.

Pablo Ivan

Otros artículos sobre fútbol

La Hinchada Canta

Fútbol home

Deportes home

sitio
desarrollado por

TRANS producciones
TRANS producciones