Desde chico carga sobre sus espaldas el peso de ser el heredero de
Eusebio "La Pantera Negra".....
Fútbol en Pastillas
Almada es uno de los tantos barrios obreros de Lisboa. Aquí
los sueños parecen más lejanos aún y los objetivos de superación descansan
en las manos tan gruesas como curtidas de sus habitantes. Sin embargo
entre tanta rutina y resignación hay un pequeño oasis para que los más
pequeños se evadan de esta realidad. Os Pastilhas es un club de
fútbol que "recluta" talentos callejeros, allí un chico de pelo oscuro y
cara ancha deleitaba a cuanto curioso se acercara a observar. Tanta magia
"despedían" esas piernas tan flacas como inquietas que su destino fue
previsible, las divisiones inferiores de un club grande. Así fue como con
11 años Luis Felipe Madeira Figo llegó a las inferiores del
Sporting de Lisboa, uno de los tres grandes del fútbol portugués.
Escalera a la Fama
El joven nacido un 4 de noviembre de 1972 ya "pintaba para crack" y es por
eso que los técnicos del Sporting no tardaron en promoverlo a Primera. En
1989 con 16 años debutó en la Súper - Liga de Portugal con la camiseta del
Sporting Lisboa y a partir de allí comenzó una maratónica carrera.
Ese mismo año fue el líder de la selección Sub 16 que ganó el Mundial de
su categoría, y su nombre ya se remarcaba en las carpetas de apuntes de
los "caza talentos".
Su primer pasó consagratorio lo dio en el ´91 con la obtención del Mundial
Sub ´20 que se disputó en su país. Con apenas 19 años debutó en la
selección mayor de Portugal, ya comenzaba a ser Figo.
En 1995 luego de ganar la Copa de Portugal cruzó las fronteras para
llenarse aún más de gloria. En su pasó por el Barcelona conquistó dos
Ligas consecutivas y dos Copas del Rey, además de una Súpercopa Europea.
Su fichaje con el Real Madrid le valió el mote de "pesetero", sin embargo
el dueño de las "10" en la Casa Blanca respondió alas críticas con fútbol
y así llegaron dos Champions League e igual cantidad de Ligas.
Consagrado como "Mejor Futbolista Europeo" en 2000, mostró su mejor
versión en la Eurocopa de ese año disputada en Bélgica y Holanda, allí su
selección cayó en semifinales ante la Francia campeona del Mundo y a la
postre campeona de Europa. Los aplausos unánimes en aquella despedida
trataron de cobijar su desencanto, pero no hubo caso.
Figo es un hombre acostumbrado a ganar. El mejor
futbolista portugués
luego de Eusebio, no acepta ser segundo.