Las cábalas son un rito pagano que dentro del mundo del
fútbol ocupan
un lugar privilegiado. Se puede faltar a la misa del domingo, no dejar el
diezmo en la iglesia, no realizar un "buena acción" por un tiempo más que
ostensible, pero nunca, por nada del mundo, se puede fallarle a una
cábala...
Muere un niño. Nace un mito
Cocó tenía cinco años y era el hijo de Víctor Legrotalie -figura de aquel
Gimnasia de Mendoza, que fue revelación del Torneo Nacional de 1970- que
disfrutaba de ver los entrenamientos de su padre sentado en la platea del
estadio. Disfrutaba, por que el 19 de marzo de 1969 la muerte lo tomó de
la mano y lo llevó a recorrer sus calles. Víctor, su papá, lo llevó a la
casa de una tía dónde funcionaba un taller automotor, Cocó travieso como
todo niño de esa edad se puso a jugar con un guinche hasta que este cayó y
golpeó su nuca contra el suelo. A partir de allí Cocó pasó de mascota a
ángel guardián de Gimnasia.
La "Revelación" Nacional
La campaña de
Gimnasia de Mendoza en el Nacional ´70
sorprendió a todos. A todos los que no conocían sus secretos:
Luego de cada práctica el plantel se reunía debajo de la platea a
"conversar" con Cocó, ese amigo invisible, que desde allí siempre
observaba las prácticas, entonces se sucedían los pedidos de fuerza para
el domingo. Cocó también era partícipe de la "comida" del fin de semana,
es que al cabo de la última práctica del viernes el plantel se reunía a
degustar veintitrés naranjas, veintidós para el plantel y el cuerpo
técnico, la restante para Cocó.
Pero no sólo en Cocó se sostenía la campaña de Gimnasia: Uno de los
barítonos del Coro Polifónico de Mendoza, era fanático de Gimnasia, y cada
domingo a la mañana degollaba una gallina la que "descansaba" debajo de la
almohada de su cama hasta que termine de jugar el equipo. Además Gabriel
Guzzo, un dirigente del club, debía entregarle los domingos a la mañana
una moneda a Pedone, el arquero, previamente bendecida por el Padre
Barrera en la misa del miércoles para que uno de sus compañeros la
enterrase en el círculo central y permaneciera allí hasta el final del
encuentro.
Sorpresa, Sí. Milagro, No
El comienzo del campeonato le trajo a Gimnasia un 3-0 sobre Boca (a la
postre campeón), un invicto prolongado como local y el liderato del Grupo
"A" del torneo hasta fechas antes del final de la ronda regular. Gimnasia
terminó quinto a seis y cuatro puntos, respectivamente, del líder y el
segundo del Grupo, los que clasificaron para semifinales. Pese a que para
los amantes de los resultados la campaña no pasa de anecdótica, para los
registros del club es la mejor en un campeonato de Asociación de Fútbol Argentino
(AFA).
No fue histórica porque Cocó, como buen chico, no pudo mantener la
atención por mucho tiempo y se distrajo sobre el final.