Si hay algo en lo que coinciden todos los gobiernos militares en cualquier
parte del mundo, es en el esquema propagandístico que eleva al dictador de
turno al grado de Dios.
Nicolae Ceaucescu, Presidente (de facto) de Rumania
entre 1967 y 1989, no fue la excepción. El militar que impuso un
exhaustivo programa de austeridad para eliminar la deuda externa y rechazó
el reformismo de la Perestroika intentó llegar al pueblo a través del
fútbol haciéndose cargo del Steaua Bucarest llevando al equipo, y
por ende al fútbol rumano, a la "cima de Europa" al obtener la
Copa de
Campeones de la temporada ´86 ante el poderoso Barcelona.
Nace una Estrella
El 07 de junio de 1947 el Ejército Rumano decidió crear un club en dónde
sus miembros practiquen varios deportes. El nombre fue elegido recién en
1961 cuando una junta decidió bautizar al Club con el nombre de
Steaua (Estrella en rumano) Bucarest (capital de dicho país y
sede del Ejército).
Justamente "una estrella" fue lo que consiguió el club rumano el 07 de
mayo de 1986 al obtener, en Sevilla, la Copa de Campeones de Clubes,
cuando luego de 120m de un 0-0 inquebrantable ante el Barcelona, y a
través de una definición por penales que convirtió en ídolo al arquero
Ducadam, que contuvo los cuatro penales que le patearon, pudo imponerse
por 2-0 a los catalanes.
Este fue el primero de los dos "títulos legales" que el Steaua
obtuvo bajo la conducción de Ceaucescu. El otro fue la Recopa Europea,
en Mónaco, ante el Dínamo Kiev al que venció por 1-0. Claro que...para
lograr este título el Steaua se reforzó con el joven goleador del Sportul
Studentesc, George Hagi (autor del gol en la final) al que trajo a
préstamo por 10 días y como le gustó a Ceauscescu se quedó 4 años. Por
supuesto el Sportul nunca vio una compensación por el tiempo que se estiró
el préstamo.
Si no puedes con ellos...Cómpralos
Durante los 22 años de "reinado" de Ceauscescu el Steaua obtuvo la
mayoría de sus 20 títulos de Liga y 20 Copas de Rumania . Por ese entonces
el único equipo que le hacía fuerza al del dictador el Dínamo Bucarest,
equipo de la Securite (Servicios Secretos del Estado) dependiente del
Ministerio del Interior, a cargo de su esposa Elena. Claro que le poderío
del Dínamo llegaba hasta dónde quería Nicolau por que a la hora de
enfrentarse cara a cara se veía claramente quién llevaba los pantalones en
casa.
Para muestra....
Dínamo Bucarest - Steaua Bucarest, Final de la Copa de
Rumania de 1988. Hasta los 43 del ST el partido estaba 1-1, en
ese momento el Steaua convierte un gol que el árbitro, correctamente,
anula por clara posición adelantada. Ante lo que consideraban un despojo
los dirigentes presentes en el estadio retiraron al equipo de la cancha.
Esa misma noche, una orden del Ministerio del Interior prohibió a los
medios publicar la crónica de ese encuentro. La resolución obligaba a
esperar la decisión final de la Federación de Fútbol- La misma llegó 48
horas después y era taxativa: el Steaua era Campeón y la
terna arbitral suspendida por "haber realizado gestos que confundieron al
público".
La Caída del Imperio
En 1989, la brutal represión de una manifestación a favor de los derechos
humanos en la ciudad de Timisoara originó una ola generalizada de repudio
al gobierno de Ceaucescu. El Ejército se volvió en contra del dictador y
terminó por deponerlo. Ceaucescu intentó huir de Bucarest junto con su
esposa, el 22 de diciembre de 1989, pero la suerte ya no estaba de su
lado. Ambos fueron capturados, enjuiciados y ejecutados tres días más
tarde.
Los cambios gubernamentales en Rumania no sólo quitaron la "soga del
cuello" a un pueblo sufrido sino que permitieron ciertos gestos
reparadores en todos los ámbitos. Uno de ellos fue devolverle al Dínamo la
Copa de Rumania de 1988.
El equipo y el dictador se extinguieron casi simultáneamente. Tanto sintió
el Steaua la caída de Ceaucescu que hasta 1993 no conquistó título alguno
y pasó entonces a ser un equipo más de Europa del Este.